2009.10.27

Crónica La Jaula Teatro: Entiendemetuami

Humor inteligente directamente proporcional a las carcajadas del público

Teatro. ‘Entiéndemetuamí’, de La Jaula Teatro.

Gran Teatro, 23-24 de octubre.

21:00 horas.

Observar a la salida de una obra de teatro las sonrisas entre el público es una señal indiscutible de diversión y entretenimiento en el patio de butacas. Y entretenimiento y satisfacción generó en el Gran Teatro de Huelva, durante dos noches, ‘Entiendemetúamí’, una versión del espectáculo de Eloy Arenas que La Jaula Teatro y sus dos almas máter, Daniel Mantero y Darío Martín, han recuperado para la escena onubense después de su exitoso estreno hace unos años en la Universidad de Huelva.

Un escenario minimalista y una excelente selección musical como telón de fondo, deja todo el peso del montaje en la historia, estructurada en cuatro piezas independientes con buen ritmo narrativo, y en los dos protagonistas, que se multiplican hasta crear ocho personajes muy bien definidos. El resultado: rocambolescas parejas que se enfrentan entre sí con diálogos hilarantes, en las que Mantero y Martín imprimen una personalidad propia a cada uno de los sketches, demostrando una gran amplitud de registros interpretativos.

El leit motiv del título no tarda en manifestarse: “a las mujeres no hay quien las entienda”, afirma un marido celoso en la primera de las piezas cuando descubre qué es lo que encuentra en el supuesto amante, un vendedor callejero. En la segunda, un desgraciado moroso comienza a entender la sangre fría del cobrador del frac que le persigue cuándo éste le explica los secretos de su trabajo: la eliminación de la conciencia y la desconexión moral.

La tercera parte, la más surrealista de la obra, introduce en el cortometraje previo a cada historia, la evolución del matrimonio de Manolo y Lucía. Una vez sobre las tablas, el planteamiento deriva en una transformación física de la esposa que, cansada de que su marido no la tenga en cuenta, decide parecerse cada vez más a un hombre y asumir el papel del macho dominante. A destacar el divertidísimo despliegue gestual de Daniel Mantero en plena metamorfosis de género.

La hilaridad de la obra va a más y llega así a la última de las propuestas, en la que dos amigos lesionados tras un accidente –uno con los ojos vendados, otro con los dos brazos escayolados- se necesitan mutuamente y se ven obligados a superar diferencias y reparos morales para atender las necesidades primarias del otro. Llegados a este punto, el cada vez más ascendente humor del absurdo es directamente proporcional a la intensidad de las carcajadas que provoca en el patio de butacas.

Cuatro historias de incomunicación, que, en lugar de circunscribirse a sus propios dramas –la infidelidad, las deudas, los problemas de pareja o las consecuencias de un accidente- nos muestran toda la ternura y la contradicción que las personas tenemos a la hora enfrentarnos a ellas.

La moraleja que sobrevuela los diálogos es que la comprensión entre opuestos es imprescindible, porque el ser humano está condenado a entenderse. 'Entiéndemetuamí' también nos ayuda a conocernos un poco mejor a nosotros mismos.

Si una obra ha gustado al público el tiempo parece detenerse cuando llegan los aplausos. Seguro que a Daniel y Darío, actores onubenses, queridos en su tierra, la ovación final les recordó lo bien que se siente uno en casa.

Dejar un comentario